miércoles, 4 de abril de 2012

Lectura 12: FIJAR LAS METAS

Desde luego, hay muchas personas que han llegado a ser lo que deseaban cuando pequeñas. De hecho, algunas que han tenido gran éxito y son famosas, sabían desde niños lo que deseaban ser cuando crecieran. No es erróneo saber lo que se quiere; pero sí ayuda a poder cambiar de opinión. Si se empieza en aguas tranquilas y de pronto se encuentra uno luchando en los rápidos es útil poder hacer cambios. Algunas veces, al hallarse en aguas tranquilas y de pronto se encuentra uno luchando en los rápidos, es útil poder hacer cambios. Algunas veces, al hallarse en aguas tranquilas durante mucho tiempo, uno forma su propio oleaje para causar cambios, haciendo que la vida sea más interesante. Quizá la nueva pregunta básica acerca de las carreras debería ser: ¿Qué quiero ser mientras voy creciendo?”.

Pero, ¿Cómo saber lo que se desea llegar a ser? ¿Cómo decidir las metas? Tomar decisiones sobre la carrera y otras cuestiones de la vida sin tener unas metas claras parece una tontería; pero ello se debe solamente a la doctrina antigua de las decisiones. La decisión referente a las mejores metas debe ser compatible con el proceso de tomar buenas decisiones. Si una decisión sensata requiere que uno sepa lo que quiere, antes de decirse, ¿Cómo poder decir sensatamente lo que uno desea? La decisión sensata debe ser un proceso para describir las metas, y para alcanzarlas.

De esta manera, tomar decisiones se considera como la cauda de nuevas experiencias, nuevos conocimientos, nuevas creencias y nuevos deseos. Se efectúa la elección y se aprende de las consecuencias. Si decidir se ve solamente como un medio para adquirir lo que se desea, y no para descubrirlo, las decisiones se tomarán sólo después de saber qué consecuencias se quieren; por tanto, los deseos se consideran como causas de las decisiones y no como consecuencias. ¿No deberíamos estar usando un sistema que nos permitiera aprender nuevos deseos y, al mismo tiempo, cumplir los antiguos?

Deseo Ambiguo: Sepa lo que quiere, pero no esté seguro de ello.

Una manera de saber si lo que se desea es realmente lo que se quiere, es no estando seguro de ello. Si sigue sin estar seguro de sus metas, será más probable que las evalúe frecuentemente. El dogma de la decisión, “Sepa primero qué es lo que quiere”, hace que con frecuencia la gente solo pretenda o imagine que sí sabe lo que quiere.

Taller de lectura 12:

EJERCICIO PARA FIJAR METAS

Veamos ahora la cuestión universal de cómo fijar las metas. “¿Qué quiere ser cuando crezcas?”. La respuesta a esta pregunta es la decisión básica de la carrera de todo niño o niña. El río de la vida nos presenta algunos nuevos e interesantes problemas acerca de las decisiones. Quizá nos haga una nueva pregunta básica:

  1. ¿Cuándo niño que quería llegar a ser?” Escriba algo que recuerde.
  2. ¿lo que es ahora?
  3. ¿Lo que fue alguna vez?
  4. ¿Lo que será algún día?
  5. ¿Tuvo que cambiar lo que quería ser?
  6. ¿Lo cambió?
Mucha gente no es hoy lo que deseaba ser cuando era niño; esto se aplica tanto a la elección de carrera, como a otros aspectos de la vida. Las cosas y las personas cambian, y la gente muda de opinión. Muchas personas se dedicaban hoy a trabajos que ni siquiera existían en sus años de crecimiento.
  1. Enumere tres trabajos que no existían cuando usted estaba creciendo a qué aspiraba.
  2. La gente cambia de trabajo entre cinco y diez veces en su vida. Liste los trabajos que haya tenido.
  3. ¿Cuándo cesa de preguntarse “Qué haré cuándo sea grande”?
  4. ¿Ya terminó de crecer?
    SINONO SÉ
  5. ¿Es ya lo que quería ser?
    SINONO SÉ

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